Orígenes de Morovis

A comienzos de la segunda mitad del siglo XVIII, Puerto Rico Todavía era una sociedad predominante costera. Para 1758, según un informe del gobernador español Esteban Bravo de Rivero, existian 9 lugares y 9 riberas además de la ciudad de San Juan y la villa de San Germán.
Varias razones justificaban el asentamiento costero. La tierras llanas eran las aptas para la crianza de ganado y para el cultivo de pequeñas talas de subsistencia. De otro lado, la proximidad a la costa permitía a los vecinos mantener el necesario contacto con los extranjeros que venian de las Antillas menores a realizar el intercambio de sus mercancias con los productos que se producían en la isla. Mientras tanto, la Cordillera Central permanecía casi despoblada.
En 1765 España envió al Mariscal de Campo Alejandro O` Reilly a Puerto Rico para estudiar el estado en que se encontraba las defensas militares. Asi también como objetivo adicional el analizar la situación económica del pais. La principal recomendación de O`Reilly fue que se legislara para doptar medidas que estimulasen el desarrollo de la agricultura comercial, en especial la el cultivo de productos que tenían gran demanda en Europa: caña, azúcar, café, tabaco y cacao.
En 1778 se proclamó la demolición de todos los hatos de la isla y la concesión de titulo de propiedad a los agraciados. El titulo aseguraba legalmente la posesión de la tierra y servía como garantía para conseguir financiamiento para los cultivos. Hasta entonces la tierra se usufructuaba pues el único dueño era la propia Corona española.
Para finales del siglo XVIII se habia producído un gran incremento poblacional debido a varias razones. Ello conllevó a que el interior de la isla evidenciara un progresivo poblamiento debido mayormente al repartimiento de tierras que habian comenzado en forma mas intensa en 1778 como se ha indicado antes. Esta migración al interior llevaria a la fundación de un gran número de pueblos durante los primeros años del siglo XIX. Morovis seria uno de ellos.
En 1809 se inició en el área de Morovis el proceso de distribución de tierras a gran escala. Como era lo usual, el gobierno español comisionaba a una persona para dirigir el tramite. Este delicado asunto se puso en manos de don José Maysonet, residente de Toa Alta. A él le encargaron el repartimiento de los hatos de Morovis y San Lorenzo (dos barrios entonces). Esta labor le consumio dos años. Para 1811 había establecido unas guardarrayas preliminares entre los beneficiados para que eventualmente las midiesen y obtuvieran títulos de propiedad. Mas tarde fueron demolidos otros hatos.
La noticia mas lejana que refiere una gestión concreta dirigida a la fundación de Morovis se remonta a 1815. En ese año un grupo de vecinos de Morovis se unió a un mas pequeño grupo de Manati. Un tiempo después los vecinos de Morovis optaron por seguir solos en su empresa ya que hubo rencillas entre los grupos, mayormente debido a litigios por tierras. El grupo de vecinos nombro a don Juan José Torres como apoderado o persona que dirigiría los trámites de fundación. Su asistente lo fue don Juan Evangelista de Rivera.
El proceso conducente al establecimiento de un nuevo pueblo era lento. Por lo general los peticionarios lo lograban despues de muchos años de lucha. El 2 de junio de 1817 el grupo de fundadores de Morovis logró avanzar cuando el gobierno de Puerto Rico aprobó oficialmente la separación de los Barrios de este pueblo para su formación como municipio.
La aprobación del gobernador Salvador Meléndez y Ruiz, aunque era un proceso de importancia trascendental, no conllevaba el título de municipalidad. Antes, los vecinos propulsores del pueblo debían cumplir con una serie de requisitos. Entre otros, demostrar que contaban con un número mínimo de habitantes ( 1000 ) y principalmente evidenciar que poseían los recursos económicos para llevar a cabo las obras públicas que se les exigía a todos: iglesia, Casa del Rey ( Casa Alcaldia ), carnicería y la apertura de caminos.
Es a partir de 1818 que el proyectado municipio va tomando forma, razón por la cual se ha establecido ese año como el de la fundación de Morovis. No obstante, se ha podido notar que el proceso tuvo varias etapas. El proximó paso fue establecer los lideros territoriales. ¿ Por qué era esto importante ?. Hasta tanto no se supiese con certeza cuáles familias propietarias quedaban dentro de la juridicción moroveña, no se les podía imponer los subsidios o contribuciones economicas para levantar los edificios públicos requeridos. Hay referencia indirectas que indican que en 1818 hubo un primer trazado de colindancias de Morovis con los pueblos vecinos. Este plano fue levantado por el Teniente a Guerra de Manatí don José Gumá y por el cura rector del mismo municipio, don Joaquín Manuel de Santaella.
Al cierre del año 1821, los gestores de la fundación habían adelantado un gran trecho. Tenían a su haber la ratificación de municipalidad de parte de la Diputación Providencial, el término municipal y una población de 1,000 habitantes. Sólo faltaban dos pasos no menos escabrosos para llevar a la práctica el reconocimiento como un municipio: la formación del primer ayuntamiento ( gobierno municipal ) y la construción de edificios públicos.
El domingo 16 de diciembre de 1821 se integró el primer ayuntamiento con la elección de don Juan José Torres como alcalde de Morovis. Ya para diciembre de 1822 se celebraron las segundas elecciones para el nuevo ayuntamiento. En esta ocasión el alcalde electo lo fue don Juan Evangelista Rivera.
Una vez se organizó el Ayuntamiento, sus integrantes asumieron la responsabilidad de impulsar la construcción de la iglesia, la Casa del Rey, el cementerio, la carnicería y la apertura de caminos hacia los barrios y pueblos colindantes tal como lo exigía el gobierno español.
El 11 de septiembre de 1823 se declara oficialmente la parroquia como independiente de Manatí bajo la advocación de Nuestra Señora del Carmen y el Arcángel de San Miguel. El 21 de ese mismo mes se ofreció la primera misa de intalación de la parroquia, dirigida por el prebítero párroco de Morovis.
A fines de 1824 se inició la construcción del cementerio ya que hasta ese entonces se sepultaba en el atrio de la iglesia. Los trabajos se pudieron realizar a pesar de que no habia personal suficiente.
En el 1822 se había levantado una rústica casa de madera y yaguas para servir como Casa del Rey o Alcaldia. Esta edificación, que se había ido deteriorando, fue destruída por el huracán Santa Ana. En el 1826 se le informó al gobierno central la intención de levantar una nueva obra. No obstante, como hacerlo resultaría muy costoso, se optó por comprar una nueva casa de madera que había construido don Andrés Cordero, uno de los miembros del Ayunatamiento. En el 1832 se decidió hacer un nuevo edificio en la esquina frente a la plaza y saliente y calle al Sur. Mas este proyecto tardó en convertirse en ser realidad.
¿ De quién
o quiénes eran los terrenos de donde se levantó el pueblo
?
Las denominadas
fuentes primarias o manuscritos de aquel tiempo que han sido consultadas
en el archivo general no lo revelan. Es así que en expedientes tan
valiosos como por ejemplo los relativos al deslinde de la juridicción
( 1821-1823 ), las minutas de la Diputación Provincial ( 1821 ),
la cuenta de gastos del apoderado don Juan José de Torres ( 1824
), las actas de las sesiones localizadas y el infome de la visita del gobernador
de la Torre ( 1824 ), lamentablemente no hicieron referencia directa a
este asunto.
¿ Se adquirieron mediante compraventa ? A principios de este siglo XX, el gobierno municipal registró un solar situado al oeste de la plaza pública, contiguo a la calle Betances ( ¿ Solar donde radicaría la escuela elemental ? ). En vías de demostrar que dicho solar era propiedad pública, el entonces secretario municipal Juan Evangelista Laureano presento una certificación firmada por el entonces alcalde Francisco Rivera que hacia constar que este terreno era parte del que había donado Juan Evangelista Rivera. No obstante, la localización del expediente sobre petición de fundación del pueblo arrojaria más luz sobre éste y otros asuntos que ameritan más investigación.
Por otro lado, el
asentamiento de la población moroveña al igual que en toda
la isla era una eminentemente rural, viviendo desparramados entre los montes.
Recurrentemente el gobierno intentó promover el transalado de la
población a núcleos urbanos, recurriendo a incentivos como
el del reparto de tierra y a medida coercitivas como la promulgación
de ordenanzas, pero en términos generales ninguna tuvo el resultado
esperado. La gente luchó por mantenerse viviendo retirada del pueblo.
Aun los desacomodados, sobre quienes pesaba el mayor interés del
gobierno en acomodarlos en las incipientes zonas urbanas.
Para el 1824, el
casco urbano esta formado por 3 casas, 3 bohíos, la casucha que
servía de carnicería, la iglesia y posiblemente las tres
pulperías. La población urbana no debio sobrepasar las 50
personas. formada en su mayoría por estancieros dedicados a la agricultura.
El casco urbano todavia no contaba con las condiciones necesarias para
fomentar el desarollo de oficios como los que proliferaban en municipios
con una situación geografica más privilegiada, especialmente
aquellos cercanos a los puertos aprobados por la corona. Nuevamente el
informe de 1824 al gobernador de la Torre indicaba que para esa fecha en
Morovis no había agrimensores, boticarios(ni boticas), maestros
de escuela, albañiles, zapateros, herreros, mercaderes, sastres,
ni mayordomos de fabrica(persona que estaba a cargo de las cuentas de reparación
de la iglesia).
Al día
de hoy se desconoce el orígen del nombre Morovis. Una teoria es
que Morovis era un apellido, según eran apellidos Barahona y Fránquez,
los nombres de dos de nuestros barrios.